Guatemala es un origen reconocido en el mercado mundial del café, con presencia en más de 40 mercados internacionales y una participación cercana al 2 % del comercio global. Sin embargo, en 2026, el reto ya no es sostener esa presencia, sino convertirla en mayor competitividad y crecimiento.
El 2025 evidenció una realidad clara: exportar café exige hoy más eficiencia, más cumplimiento y mayor capacidad de respuesta frente a mercados cada vez más exigentes. De cara a 2026, el país necesita avanzar con decisiones concretas que permitan aprovechar el potencial comercial del café guatemalteco.
¿Qué debe pasar en 2026?
Logística que compita
Sin eficiencia portuaria, reducción de tiempos de despacho y costos logísticos predecibles, Guatemala seguirá perdiendo terreno frente a otros orígenes productores.
Acceso real a mercados
Las exigencias en trazabilidad y sostenibilidad ya definen quién puede competir. El reto hacia 2026 no es solo cumplir con nuevas exigencias, sino hacer viable el cumplimiento para asegurar un acceso efectivo y sostenido a los mercados internacionales.
Facilitación para exportar
Procesos más simples, digitales y coordinados son clave para que el sector exportador opere con previsibilidad y enfoque comercial.
Valor y diferenciación
El café guatemalteco compite por calidad, origen y perfil. Convertir estos atributos en ventajas comerciales requiere un entorno que permita cerrar negocios, sostener contratos y crecer en segmentos de mayor valor.
Exportar es impulsar el cambio
Desde la Asociación de Exportadores de Café de Guatemala (ADEC), impulsamos una agenda orientada a resultados: mejores condiciones para exportar, mayor competitividad país y una visión comercial que permita que, en 2026, el café de Guatemala no solo esté presente en el mercado mundial, sino que compita mejor y crezca.


